Intervenciones terapéuticas en Pediatría: ¿cuál es la calidad de la evidencia?

Contenido principal del artículo

Salvador Marín Beltrán
Noé Martínez Morales
Melchor Sánchez Mendiola

Resumen

Introducción. Los niveles de la evidencia científica en que se sustentan las intervenciones terapéuticas son variables, estimándose que de 20 a 80% de los tratamientos están basados en evidencia de calidad, dependiendo de la especialidad.


Objetivo. Determinar la calidad de la evidencia en tratamientos pediátricos.


Tipo de estudio. Prospectivo, observacional, descriptivo, transversal.


Material y métodos. Se revisaron de manera prospectiva expedientes clínicos de pacientes de las salas de Infectología Pediátrica, Pediatría Médica y Medicina Crítica Pediátrica, del Hospital Central Militar en la Ciudad de México. Se identificaron los diagnósticos primarios y las intervenciones terapéuticas primarias para el diagnóstico. Se investigaron las referencias originales relativas a las intervenciones, con bases en datos electrónicos (MED- LINE, Biblioteca Cochrane, Best Evidence), analizándose críticamente para determinar el nivel de evidencia y determinar la calidad de la recomendación.


Resultados. En 70% de las intervenciones existe evidencia científica de buena calidad, en 22% no hay datos concluyentes de que la intervención sea efectiva y en 8% la intervención no es benéfica e incluso podría ser perjudicial.


Conclusiones. En la mayoría de las intervenciones terapéuticas evaluadas en este estudio se documentó la existencia de evidencia científica que apoya su uso, lo que sugiere que los clínicos utilizan conocimiento médico actualizado para el manejo de los pacientes, aunque en la tercera parte de los casos se toman decisiones sin sustento experimental  sólido y que incluso pueden ocasionar perjuicio a los enfermos.

Detalles del artículo

Sección

Artículos de investigación

Cómo citar

1.
Intervenciones terapéuticas en Pediatría: ¿cuál es la calidad de la evidencia?. RSM [Internet]. 2024 Jul. 25 [cited 2026 Apr. 12];56(6). Available from: https://revistasanidadmilitar.org/index.php/rsm/article/view/1612

Referencias

Sánchez-Mendiola M. Medicina basada en evidencias: Introducción y conceptos generales. En: Lifshitz A, Sánchez-Mendiola M. Eds. Medicina Basada en Evidencias. México, D.F.: McGraw-Hill Interamericana; 2002, p. 1-21.

Christakis DA, Davis R, Rivar FP. Pediatric evidence-based medicine: Past, present, and future. J Pediatr 2000; 136: 383-9.

Levy MM. Evidence-based medicine in critical care. Curr Opin Crit Care 1999; 5: 326-31.

Sackett DL, Straus SE, Richardson WS, Rosemberg W, Haynes RB. Evidence-based medicine. How to practice and teach EBM. 2nd Ed. London: Churchill Livingstone; 2000.

Moyer VA. Evidence-based pediatrics: The future is now. J Pediatr2000; 136: 282-4.

Sánchez-Mendiola M. La Medicina basada en evidencias en México: ¿lujo o necesidad? An Med Asoc Med Hosp ABC 2001; 46: 97-103.

Rudolf MCJ, Lyth N, Bundle A, Rowland G, Kelly A, Bosson S, Garner M, Guest P. Et al. A search for the evidence supporting communi- ty pediatric practice. Arch Dis Child 1999; 80: 257-61.

Ellis J, Mulligan I, Rowe J, Sackett DL. In patient general medicine is evidence based. Lancet 1995; 346: 407-10.

Djulbegovic B, Kloecker G, Goldsmith GH. A status of the quality of medical evidence in hematology/oncology. Am J Med 1999; 106: 198-205.

Galloway M, Baird G, Lennard A. Haematologists in district general hospitals practice evidence based medicine. Clin Lab Haematol 1997; 19: 243-8.

Geddes JR, Game D, Jenkins NE, Peterson LA, Pottinger GR, Sacket DL. What proportion of primary psychiatric interventions are based on evidence from randomised controlled trials? Quality in Health Care 1996; 8: 215-17.

Howes N, Chagla L, Thorpe M, McCulloch P. Surgical practice is evidence based. Br J Surg 1997; 84: 1220-3.

Jemec GBE, Thorsteindottir H, Wulf HC. Evidence-based dermatologic out-patient treatment. Int Dermatol 1998; 37: 850-4.

Kenny SE, Shankar KR, Rintala R, Lamont GL, Lloyd DA. Evidence based surgery: Interventions in a regional paediatric surgical unit. Arch Dis Child 1997; 76: 50-3.

Michaud G, McGowan JL, Van der Jagt R, Wells G, Tugwell P. Are therapeutic decisions supported by evidence from health care research? Arch Intern Med 1998; 158: 1665-8.

Myles PS, Bain DL, Johnson F, McMahon R. Is anaesthesia evi- dence-based? A survey of anaesthetic practice. Br J Anaesth 1999; 82: 591-5.

Canadian Task Force on the Periodic Health Examination. The periodic health examination. Can Med Assoc J 1979; 121: 1193-254.

Systems to rate the strength of scientific evidence. Summary, Evidence Report/Technology Assessment: Number 47. AHRQ Publication No. 02-E015, March 2002. Agency for Healthcare Research and Quality, Rockville, MD. http://www.ahrq.gov/clinic/epcsums/strengthsum.htm. Accesado en agosto de 2002.

Harbour R, Miller J. A new system for grading recommendations in evidence based guidelines. BMJ 2001; 323: 334-6.

Haynes RB, Wilczynski N, McKibbon KA, Walker CJ, Sinclair JC. Developing optimal search strategies for detection clinically sound studies in MEDLINE. J Am Med Inform Assoc 1994; 1: 447-58.

Artículos más leídos del mismo autor/a

1 2 > >>